Para los profesionales de medios y anunciantes, esa distinción es la base de la rentabilidad. El hecho de que YouTube pueda visualizarse en una pantalla de televisión no lo convierte técnicamente en un medio televisivo.
Por lo tanto, entender qué define a cada plataforma es la base de la medición, la regulación y la rentabilidad. A continuación, desglosamos las diferencias claves:
La Televisión opera bajo marcos regulatorios estrictos que garantizan la legalidad del contenido y la publicidad, actuando como un faro de confianza. En contraste, el flujo masivo de YouTube requiere una moderación constante. Para una marca, el entorno curado de la TV y el streaming profesional ofrece una Brand Safety que las plataformas abiertas no pueden asegurar por defecto.
Un punto fundamental es que contar con tu propia plataforma OTT te hace dueño y soberano de tu contenido, de tus datos y datos de tu audiencia..A diferencia de la publicación en YouTube, donde el contenido está sujeto a las reglas, algoritmos y cambios de políticas de un tercero.
La industria enfrenta una "crisis de definiciones" en sus métricas:
Mediastream, como socios tecnológicos, entendemos que nuestro rol es empoderar a los dueños de contenido para que recuperen el control editorial y comercial mediante infraestructuras propias. No se trata de descartar las redes sociales; entendemos que plataformas como YouTube son un complemento valioso en la estrategia para generar alcance y descubrimiento, pero la televisión y el streaming profesional ofrecen la seguridad de marca y la profundidad de atención necesarias para consolidar la confianza y el retorno de inversión real.